Moneda:Euro.
Idioma: Estonio.

Su casco antiguo es tan medieval que no querrás usar tu teléfono para que te indique rutas; lo mejor es perderse, caminarlo, admirarlo y disfrutarlo. Y es que la capital de Estonia tiene dos caras: la moderna y muy tecnológica, y la medieval dentro de sus murallas que atrae a muchos visitantes cada año.

 

Palacio Kadriorg

No está en el casco antiguo, pero es muy sencillo llegar en tranvía, las estaciones están fuera de la muralla. Este palacio fue construido por Pedro el Grande para su esposa Catalina, cuando Rusia conquistó Estonia. En su interior está el Museo de Arte Extranjero. Cruzando la calle, hay un parque bien cuidado con muchas flores.

Ya dentro de las murallas, se divide en parte baja (Vanalinn), y parte alta (Toompea).

 

 

Plaza del Ayuntamiento (Raekoja Plats)

Además del edificio del ayuntamiento (que se puede visitar por dentro), hay muchos restaurantes y terrazas para disfrutar y ver pasar gente. De hecho, algunos comerciantes visten al estilo medieval para atraer clientela.

Raeapteegi hoone, una farmacia fundada en 1422, está en esa plaza. Se puede visitar su interior (una parte funciona como farmacia actual o en otra se exhibe tal cual era hace muchos años). 


Pasaje de Santa Catalina

Esta pequeña y pintoresca calle alberga a algunos artesanos.

Iglesia de San Olaf

Fue construida en el lejano año 1267. Su enorme aguja tenía el propósito de ser una señal para los barcos que se aproximaban al puerto, pero más bien sirvió de pararrayos (de hecho la han golpeado y quemado varias veces).

Castillo Toompea

Está en la colina del mismo nombre. Su construcción comenzó en 1222, pero se han ido añadiendo construcciones, por lo que no conserva el mismo estilo. Actualmente es sede del Parlamento.

 

Catedral de Alejandro Nevski

En la cima Toompea está esta catedral ortodoxa, construida en 1900 cuando Estonia era parte del imperio ruso. No está permitido fotografiar su interior, pero su exterior se acabará tu rollo (jaja, no todos entenderán eso).


Muralla

Es una de las mejores conservadas. Algunas de sus torres son museos.

Plaza de la Libertad

Está en las afueras de la ciudad vieja. No es espectacular, pero es un punto de reunión para los habitantes. En la época soviética se hacían desfiles ( y su nombre era Plaza de la Victoria).

 

Encuentras detalles en cada esquina, puestos de jugos de granada fresca, frailes sin rostro, dragones en las paredes; pero hay que disfrutar este paso atrás en el tiempo que, aunque se le saca mucho provecho turístico, es encantador por sí mismo.

Síguenos en redes sociales

 

Entra y ve nuestro contenido que subimos en Instagram, Facebook, YouTube y  Twitter. ¡Nos vemos ahí!