Moneda: Euro
Idioma: Alemán

Cuando tuve el buen gusto de ser joven, entrar a Berlín del Este era una especie de peligrosa pesadilla. En esa etapa no la conocí, fue hasta ahora que “la juventud se me acumuló”, que tuve la suerte de pisar esta tierra con tanta historia y reunificada con Berlín del Oeste . Ni siquiera sabía que, al dividir Berlín en dos, gran parte de los edificios monumentales habían quedado en la parte Este. Ahora, la capital de Alemania es una ciudad revitalizada, joven, innovadora, repleta de artistas y gente talentosa. Por algo actualmente es una de las ciudades más visitadas de Europa.

Primera parada: Galería en el Muro de Berlín (East Side Gallery)

El 9 de noviembre de 1989 cayó el muro, recuerdo ese día y las imágenes televisadas. En este sitio hay poco más de un kilómetro de muro, que ha servido de lienzo para diversos grafitis, como el del auto emblemático de la época atravesando el muro, o el beso entre los dos líderes comunistas y muchos mensajes de paz.

Check Point Charlie

Es una recreación de uno de los puestos de control, muchos turistas se agolpan a tomarse foto ahí.

Museo Topografía del Terror

A unos pasos del Check Point Charlie está este museo, con restos del muro y exposición de las instituciones centrales de la SS y la policía del Tercer Reich.

Puerta de Brandeburgo

Esta puerta de entrada a la ciudad vio pasar el desfile de Napoleón y también el de Hitler. Ahí celebraron la caída del muro.

Alexanderplatz

En este sitio se encuentra la torre de televisión y muy cerca el Reloj Mundial y la Fuente de la Amistad entre los Pueblos, además de bares y centro comercial.

Catedral

Su construcción terminó en 1905, pero en 1944 una bomba destruyó su cúpula, cuya reconstrucción finalizó hasta 2002.

Museo Nuevo

Es uno de los cinco museos de la Isla de los Museos, y su atractivo principal es el busto de Nefertiti.

Museo de Pérgamo

Situado también en la Isla de los Museos, es el más visitado de la ciudad por las enormes construcciones antiguas que exhibe.

Parlamento Alemán

Para visitarlo es necesario haber reservado con anticipación, pero vale la pena, en especial el interior de su cúpula transparente.

Monumento al Holocausto

Para conmemorar este terrible acontecimiento, se colocaron 2,711 bloques de hormigón de diferentes alturas.

Plaza Gendarmenmarkt

Dos iglesias idénticas (La Catedral Francesa y la Catedral Alemana) se encuentran aquí, y en medio de estas el Konzerthaus, sede de la Orquesta Sinfónica de Berlín.

Avenida Kurfüstendamm

Esta gran avenida está repleta de tiendas y restaurantes. Vale la pena recorrerla y hacer algunas compras.

Iglesia Memorial Kaiser Wilhelm

Fue bombardeada también durante la Segunda Guerra Mundial, se pensó demoler, pero los ciudadanos pidieron que se dejara como monumento conmemorativo. Frente a ella se edificó la Iglesia Nueva, en cuyo interior hay cristales azules que reflejan una bonita luz.