Moneda: : Corona checa

Esta capital tiene precios más económicos que otras ciudades europeas. Verifica siempre el tipo de cambio, pues puede haber diferencias abismales entre un sitio y otro.

Idioma: Checo

Requisitos de entrada al país: Pasaporte (en el caso de México, por ejemplo) o DNI (para ciudadanos de la Comunidad Europea). Si tu nacionalidad es otra, verifica en el sitio del país o embajada.

Durante años escuché a viajeros contar maravillas de esta ciudad checa. Así, un buen día decidimos visitar este destino y la verdad, ¡nos encantó!

Los imperdibles 

La gran ventaja de esta ciudad es que se recorre fácilmente caminando, así que en dos días lo puedes visitar. Esto es parte de lo que no puedes perderte.

Puente de Carlos

 Atraviesa el río Moldava de la Ciudad Vieja a la Ciudad Pequeña. Es peatonal y mide 500 metros de largo. Este paseo es en sí una experiencia, pues encontrarás mucha gente paseando, cantando, y más de 30 estatuas (réplicas, pues las originales están en el Museo de Praga). Una de ellas, es la de San Juan Nepomuceno, quien fue tirado al río allá por el año 1393 por orden de Wenceslao IV, pues no quiso decirle a este rey lo que su esposa la reina le había dicho en confesión.

Mural de John Lennon

 La mañana de su asesinato, los jóvenes de esta ciudad comenzaron a rendirle tributo al exbeatle, pintando su imagen, nombres de sus canciones y otros graffitis, a pesar de que él nunca estuvo en esa ciudad; además de ser un símbolo de la libertad de expresión (pues en aquel momento el régimen era comunista y estaba prohibida la música de este cuarteto de Liverpool) . Puedes llegar bajando por una escalera que conecta el Puente de Carlos con la Isla Kampa.

Plaza de la Ciudad Vieja y Reloj astronómico

En esta bonita plaza se encuentra, en el edificio del Ayuntamiento, este reloj medieval que reúne frente a sí a muchos turistas, esperando el momento en el que suena la campana (tocada por un esqueleto que representa la muerte), y así desfilan las figuras de los doce apóstoles. También, por alrededor de 80 coronas checas, puedes subir a la torre y ver la plaza.

Torre de Pólvora

Esta tenebrosa y ennegrecida torre es una de las puertas de la muralla fortificada. Se utilizó también como almacén de pólvora y de ahí tomó su nombre actual. En su interior encontrarás la explicación de las torres que existen en Praga.

 

Casa danzante

Este edificio decontructivista se terminó de construir en 1996, es obra del famoso arquitecto Frank Gehry en colaboración con Vlado Milunić.

Castillo de Praga

Aunque se llama Castillo, en realidad es un conjunto de edificaciones de gobierno, museos y edificios religiosos, todo fortificado. Destina una mañana a este, pues hay mucho qué recorrer (puedes comprar el ticket para determinados edificaciones, pero en verdad vale la pena verlo todo):

    * Palacio Real. Este fue residencia de los reyes bohemios y después de los presidentes, puedes visitar varios salones.

    * Torre Dalibor. Esta era la prisión del castillo.

    * Catedral de San Vito y Basílica de San Jorge. Son algunos de los edificios religiosos que puedes ver ahí. La primera fue edificada por Carlos IV.

    * Callejón del Oro. Este encantador sitio es una callejuela con pequeños talleres y casitas de orfebres, alquimistas y guardias. Su habitante más famoso fue el escritor Franz Kafka.

Barrio, sinagogas y cementerio judío

En la zona norte del barrio viejo encontrarás este sitio lleno de historia, seis sinagogas a las que puedes entrar guardando el debido respeto y al cementerio que alberga 12 mil lápidas, pero más de 100 mil difuntos; además del memorial en el que están escritos los nombres de las personas que fueron exterminadas durante la persecución nazi. En esta zona está también la casa natal de Franz Kafka.

Monte Petrin

Puedes subir en funicular y tener unas vistas maravillosas de la ciudad.

Plaza de Wenceslao

En este sitio comenzó la llamada Revolución de Terciopelo y la caída del comunismo. Esta zona es más moderna, hay restaurantes y tiendas y el Museo Nacional de Praga.

 

Dónde comer. Encontrarás puestos en la calle en los que podrás saborear ricas salchichas con especies. También hay  varios restaurantes turísticos, pero si quieres comer como local, te recomendamos reservar tu mesa con anticipación, pues son lugares pequeños. En algunos locales fabrican su propia cerveza y eso le da un plus al lugar. Los platillos son parecidos a los que encontrarás en Hungría y Eslovaquia, por ejemplo, el goulash (carne vacuna, cebollas, pimiento y pimientón). Come un trdelník, un rico rollo de masa dulce que, aunque en realidad es húngaro, aquí lo elaboran delicioso. En algunos sitios le agregan helado, crema batida y otras calorías, digo, ingredientes más, pero en lo personal lo prefiero solo.


Dónde hospedarse. Los hoteles más lujosos están cerca de la Plaza de Wenceslao. También puedes buscar cerca del Puente de Carlos para caminar por la ciudad sin requerir transporte.