Hay destinos que sabes que tienes que conocer y aunque en visitas anteriores a Barcelona no lo habíamos logrado, esta vez nos lo propusimos y conseguimos seguir a Dalí hasta su casa y su museo.

Figueres

A hora y media de Barcelona está Figueres (en la provincia de Girona, España), nuestro primer punto a visitar. En este sitio nació Salvador Dalí en 1904, un artista genial y extravagante que no te deja indiferente.

Tuvimos suerte de conseguir entradas para el Teatro-Museo Dalí, lo más recomendable es comprarlas con anticipación por internet.

 Este museo te deja boquiabierto desde su fachada, ya que Dalí se encargó de su inusual arquitectura coronada por una colección de huevos. En el interior verás grandes obras del artista que donó al pueblo español (otras están en el Museo Reina Sofía de Madrid).

Si el tiempo te lo permite, recorre esta ciudad. Nosotros solo visitamos el museo durante la mañana, comimos delicioso al salir y seguimos el recorrido rumbo a Cadaqués.

Cadaqués

Este es considerado uno de los pueblos más bonitos de Cataluña, nosotros solo tuvimos tiempo de echarle un vistazo, pues la intención era visitar la casa de Dalí y Gala, y el tiempo apremiaba.

Es conveniente reservar con anticipación, pues el aforo es limitado ya que un o una guía te mostrará el lugar y te irá explicando pasajes de la vida de esta famosa pareja.

Anteriormente era una casa de pescadores frente al mar, pero cuando Dalí y Gala se instalaron ahí, la transformaron de acuerdo a su peculiar personalidad. Comienzas en el Recibidor del Oso, y de ahí partes por sus pasillos laberínticos. En el taller te puedes imaginar a Dalí trabajando, así como a Gala leyendo en la Sala Oval. El patio también es único, con un sofá labial, jardineras en forma de taza y los huevos que no faltaban en la obra de este artista, entre otras decoraciones.

Cadaqués está a 40 minutos de Figueres, y para nosotros fue un recorrido inolvidable.