Ven a Segovia, hay tanto qué ver y disfrutar que apenas te alcanzará el tiempo. ¡Increíble!

Aunque un solo día en Segovia, España, puede ser poco, es suficiente para darnos una idea de cuán maravilloso es.

Depende en qué parte de España estés, puedes llegar en tren, autobús o auto. Lo mejor es que de cualquier forma, el casco histórico es peatonal, así que te olvidarás de todo y te dedicarás a disfrutar esta ciudad llena de encanto e historia.

Plaza del Azoguejo

Si llegas en auto, esto será lo primero que veas, pues a partir de aquí ya no se permite el paso a los vehículos. Hay tiendas y restaurantes donde podrás comer cochinillo, que es el platillo típico de esta región de Castilla y León.

Acueducto

Imagina que los romanos lo construyeron por allá del siglo II. Tiene 167 arcos y una altura de 28 metros.

Alcázar

Me encanta, lo puedo visitar mil veces y siempre quiero regresar. Ha tenido diversos usos y ampliaciones desde su construcción en la época medieval. Al terminar de visitarlo y fotografiarlo, puedes subir la Torre de Juan II, si no te importa caminar escalones estrechos. La vista habrá valido la pena.

Casa de los Picos

Esta singular casa tiene 617 picos en su fachada.

Catedral

Es la tercera más grande de este país ibérico. Es realmente impresionante.

Plaza Medina del Campo

Esta es muy bonita y a su alrededor hay varios edificios históricos.

Iglesia de San Martín

Se encuentra en la citada plaza y es de origen mozárabe.

Mirador de Canaleja

Aquí tendrás vistas de una parte de la ciudad.

Palacio Real de la Granja de San Ildefonso es una de las residencias de la familia Real Española y está en la localidad de Segovia. Se puede visitar el interior del palacio así como los jardines con sus majestuosas fuentes. Está a 13 kilómetros de Segovia, y vale la pena dedicarle otro día completo o al menos medio día.