Moneda: Baht
Idioma: Tailandés

Visa: Aunque algunos países están exentos y otros pueden tramitarla al llegar o por internet, es muy importante que verifiques lo que requiere tu nacionalidad y los requisitos solicitados.

Se puso de moda, ahora muchas parejas pasan ahí su luna de miel (por sus románticos sitios y playas cercanas), aunque también es para gente joven (los precios son económicos) y para los que como nosotros de “juventud acumulada”, estamos descubriendo lugares que antes ni soñábamos con pisar. Y es que esta capital increíble es moderna y tradicional a la vez.

Wat Traimit y el Buda de Oro

En este templo está la estatua de Buda de oro macizo más grande (mide 3 metros) e importante. Además, resulta que en el pasado la habían cubierto de estuco para evitar ser saqueada durante la invasión birmana. Así permaneció varios años, hasta que unos monjes decidieron colocarla en este templo. ¡Pero por suerte se les cayó y dejó la estatua real al descubierto!

Templo de Buda reclinado (Wat Pho). En este lugar está el Buda reclinado más grande de Tailandia, mide 46 metros de largo y 15 de alto. Está recubierto de pan de oro. Es necesario descalzarte y portar prendas que no dejen piernas, escotes ni hombros descubiertos.

Gran Palacio Real. Llegar a este lugar te deja sin habla. Era la residencia oficial del rey de Tailandia desde el siglo XVIII hasta mediados del XX. Recorrerlo requiere de al menos toda la mañana, porque hay mucho qué ver (y muchos turistas). Dentro de estas edificaciones está: Wat Phra Kaew o Templo de Buda Esmeralda, que está tallado en jade y no te permiten fotografiar. Buda está sobre un altar de oro y le cambian la ropa tres veces al año. También podrás ver el Panteón real. Aquí están las tumbas de los primeros reyes de la dinastía Chakri.

 

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Transportarte en tuk tuk. Conducen muy mal, se meten por cualquier lado, pero es la mejor manera de moverte entre sitios cercanos en esta ciudad con mucho tránsito. Ojo, pacta el precio desde el principio para no llevarte sorpresas desagradables.

 

Río Chao Phraya. Hacer un recorrido en una barca permite tener una panorámica de la ciudad moderna. Además hay terrazas en algunos edificios en los que se puede tomar una bebida mientras se disfruta de las vistas de la ciudad. También es buena idea hacer un paseo por los canales, pues te dará una idea de cómo viven y comercian algunos habitantes de manera más tradicional.

 

Compras. Ya sea en los mercados o en los grandes centros comerciales, como el MBK (con 2 mil comercios y 150 restaurantes-y extrañamente se puede negociar los precios como si fuera un mercado-), encuentras mucho qué comprar a buenos precios. Sin embargo, hay que tener cuidado con las imitaciones que, aunque están prohibidas en el país, las venden en muchos sitios.

Qué comer. Su comida es mundialmente reconocida como sabrosa. Algunos platillos mezclan lo picante con lo dulce. El típico pad thai, fideos con huevo, tofu, verduras, pollo o camarones, es muy gustado por los turistas, pues casi nunca lo preparan con picante. Prueba también el kai pad med mamuang elaborado con pollo, nuez de la India (anacardos), pimienta, cebolla, champiñones y salsa hecha ostras y soya.

 

Tip. Recuerda que en todos los templos en los que esté Buda debe usarse camisa con mangas y pantalones largos (o falda que tape las rodillas), así que es conveniente que vistas así, pero con telas ligeras, pues habitualmente es un lugar muy caluroso. En algunos templos te rentan la ropa pero además de perder tiempo, es preferible llevar la tuya.