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Muchos de nosotros estamos buscando destinos de relax después de tanto encierro; Mahahual y Bacalar (en el estado de Quintana Roo, México) son una gran opción.

Al salir desde la Ciudad de México, se llega a Chetumal en dos horas. Nosotros decidimos rentar un auto y comenzar visitando Mahahual, que está a dos horas de Chetumal, aproximadamente. Otra opción es ir en autobús ADO, que llega al centro de Mahahual, donde están la mayoría de los hoteles.

Dónde hospedarte

Una observación importante es que ese destino de playa no de gran turismo, así que no esperes grandes hoteles ni hoteles boutique lujosos. Aquí las opciones son, hoteles de máximo 4 estrellas, como Kalma 40 Cañones, donde nos hospedamos y nos pareció la mejor opción para nosotros. Las habitaciones cuentan con lo básico, el restaurante ofrece platillos bien elaborados (nos fascinaron los camarones al coco y el pescado al horno para la comida y los huevos motuleños para el desayuno), y su club de playa es el mejor de la zona. En esta parte de la playa tienen mallas en el mar para impedir la llegada del sargazo (que huele a rayos), así que está muy limpia y parece una alberca gigante (aún ves peces). Al elegir hotel, verifica que su playa no tenga sargazo, pues vimos algunos que apestan y es imposible meterse al agua, por lo que se tiene que pagar para entrar a otro club de playa y eso ya no es cómodo y es un gasto que no estaba en el presupuesto.

Si lo tuyo es un plan bohemio, la recomendación es Blue Kay, con cabañas pequeñas, bungalows compartidos, club de playa y temazcal.

¿Qué hacer?

Además de disfrutar la tranquila playa y comer sin prisa, un must es ir de snorkel. Fuera de muchos hoteles te ofrecen el servicio ($350), te llevan en una lancha a ver peces y tortugas y te proporcionan un tubo nuevo para respirar y un visor. Claro que si eres pro, lo ideal es ir a bucear a banco Chinchorro, que es la segunda barrera de arrecifes de coral más grande del mundo.

Si vas con niños, visita Mayá Lost Mayan Kingdom, un parque acuático con muchos toboganes. Verifica si está abierto, pues lo han cerrado en varias ocasiones durante la pandemia.

También puedes caminar por el malecón y llegar al faro (puedes rentar una bicicleta). En el camino disfruta unas marquesitas (dulce típico yucateco: una especie de crepa cocida entre dos planchas de acero, rellena de queso Edam holandés con o sin otro ingrediente como dulce de leche, crema de avellana y otros) o un rico helado.

De Mahahual a Bacalar

Si bien toda esta zona del estado mexicano de Quintana Roo es realmente hermosa y se puede hacer un recorrido que incluya Tulum, Playa del Carmen, Cancún, etc., nosotros optamos por ir a Bacalar, pues es un destino que no conocíamos. Está a solo hora y media de Mahahual, ya sea en auto o en autobús.

Bacalar

Bacalar es uno de los tres poblados junto a la Laguna de Bacalar (mide más de 50 km), y ahí hay una gran oferta de hoteles y hostales.

Dónde hospedarte

Nosotros elegimos Rancho Encantado y nos gustó mucho, su relación precio-calidad es adecuada y su personal es muy amable. Cuenta con 33 bungalows alejados unos de otros en medio de mucha vegetación, restaurante con vista a la laguna y buenos platillos (nos fascinaron los camarones con amaranto, el filete sobre puré de camote y chaya y los tacos de carnitas de atún con piña y chile habanero), spa, alberca, jacuzzi (donde conocimos a Irene y Fernando, una increíble pareja española, que estaban de luna de miel en México y realmente los apreciamos en ese tiempo de convivencia -y, por supuesto, les deseamos una vida juntos muy feliz-). Otra opción es el hotel Mía, lujoso, o el hotel Centro Holístico Akal Ki (cabañas en la laguna que funcionan con energía solar).

Qué hacer

Laguna de Bacalar

Obviamente lo principal es conocer la laguna. El hotel cuenta con muelle y desde ahí contratamos el paseo en la lancha en el que van máximo 6 personas (y felizmente coincidimos con nuestros nuevos amigos Fernando e Irene). En el recorrido visitas tres cenotes (Negro, Esmeralda y Cocalitos ), el canal de los piratas (sí, Bacalar era blanco de ataque de piratas, corsarios y bucaneros pues se llevaban el Palo de Tinte, un árbol con el que se teñía la ropa en aquél entonces), los estromatolitos (llamadas también piedras vivientes o coral de agua dulce, pues están formadas por millones de bacterias capaces de realizar la fotosíntesis, son la evidencia más antigua de vida en la Tierra), y un tiempo para nadar en la orilla de la laguna.

Es importante no usar filtros solares ni ninguna crema al sumergirse en la laguna, pues esto daña mucho el ecosistema. En este momento de nuestra visita, la laguna está en proceso de recuperar sus 7 colores, perdidos por las lluvias y escurrimientos excesivos del año pasado.

Fuerte de San Felipe

Vale la pena ir al centro del poblado (en auto o taxi si tu hotel no está al lado), y entrar al Fuerte San Felipe, construido en 1733 para defenderse de los piratas que entraban por el canal de los piratas. Ahí encontrarás el museo, y sabrás qué piratas famosos surcaron los mares para atacar Bacalar, y entre ellos dos mujeres piratas (Anne Bonny y Mary Read).

Al salir del Fuerte pasea por las calles, disfruta alguno de sus restaurantes y entra al mercado de artesanías (es pequeño, pero tiene cosas lindas).

Zonas arqueológicas

La cultura maya es muy interesante y en toda la Península de Yucatán hay impresionantes sitios arqueológicos. Habíamos pensado ir a Chacchoben, pero estaba cerrado por la pandemia, así que descubrimos Kohunlich.

Kohunlich

En auto llegamos en una hora, y nos encantó. Es una ciudad maya de gran tamaño construida a principios del siglo VI d.C. y abandonada en el siglo XII o XII d.C. Fue planificada para incorporar un eficiente sistema de recolección de agua que se almacenaba en enormes cisternas.

Aquí verás El Juego de Pelota, la Acrópolis, Plaza Merwin, Plaza de las Estelas. Los 27 escalones, pero lo que más nos impresionó fue el Templo de los Mascarones. Este palacio tiene una escalinata principal al centro desde donde se aprecian los increíbles y bien conservados mascarones.

La selva en la que se encuentra es exuberante y dicen los habitantes que por las noches salen los jaguares a cazar.

Regreso

A solo media hora de Bacalar en auto está el aeropuerto de Chetumal, así que es fácil emprender el regreso. Lo difícil es dejar la zona, que en verdad vale la pena y nos dejó un gran sabor de boca, piel bronceada y ganas de regresar.