Estambul es un lugar repleto de sorpresas, aquí se encuentra Santa Sofía (Hagia Sofía). En el año 360 era una basílica ortodoxa bizantina, en 1453 la convirtieron en mezquita y en la actualidad es un museo. Este templo estaba dedicado a la Divina Sabiduría de Dios, por lo que no está dedicado a ninguna santa.

Su cúpula es grandiosa, las columnas son colosales  y hay muchas luces que le confieren un aire especial. En la planta alta  encuentras medallones con inscripciones árabes.

Fue la catedral cristiana más grande del mundo, hasta que se construyó la de Sevilla.

Enlace: visita virtual Hagia-Sophia, click aquí.