Copenhague es encantadora por su gente, su historia y su ciudad.

Visitar esta ciudad danesa te dejará un buen sabor de boca, tendrás fotos maravillosas y comprenderás porqué sus habitantes son felices.

Es una ciudad ordenada, organizada y con un excelente sistema de transporte público.

Desde tu arribo al aeropuerto puedes optar por tomar un tren, metro o autobús a la ciudad, según donde esté situado tu hotel. Nuestra recomendación es hospedarte en las inmediaciones de la Estación Central, ya que está cerca de la mayoría de las atracciones (que puedes hacer caminando o en bicicleta).

Comida y cervezas. Hay muchas opciones de restaurantes para disfrutar, si hace buen clima elige terrazas al aire libre. Prueba la variedad de cervezas elaboradas en el país, son exquisitas. Por supuesto, debes disfrutar el famoso pan danés, así como sus pastelillos. Un platillo tradicional son los smørrebrød, pan de centeno con diversos ingredientes sobre este (arenque, quesos, mariscos, huevo cocido, etc.). Ah, y no dejes de probar las salchichas con pan y diversas salsas en puestos en la calle, son deliciosas.

No te pierdas estos lugares:

Radhuspladsen. En esta plaza se encuentra el Ayuntamiento, en cuya fachada verás esculturas de la mitología nórdica.

Calle Stroget. Es la calle peatonal más larga de Europa, y es una delicia recorrerla. Está repleta de tiendas, souvenirs y cafés.

Plaza Kongens Nytorv. La calle Stroget desemboca en esta plaza, donde está el famoso hotel D’Angleterre (elegido por los nazis para establecer su base en esa ciudad y donde ahora se hospedan celebridades y famosos) y el Teatro Real.

Nyhavn. Aquí tomarás la clásica foto de la ciudad con el canal y las hermosas casas coloridas. Puedes ver aquí la casa más angosta y sentarte en sus restaurantes al aire libre (si el tiempo lo permite, aunque cuentan con mantas por cada asiento por si baja la temperatura) a tomar una cerveza, un vino y alguna delicia culinaria. También si el clima es bueno, haz un paseo en barco por los canales, verás la ciudad desde otra perspectiva (y descansarás los pies un rato).

Ópera. Esta moderna construcción no es del gusto de todos los habitantes, sin embargo de noche luce hermosa.

Castillo Amalienborg. Es la residencia de la actual familia real danesa. Dos de los cuatro edificios están abiertos al público. Aquí observarás el cambio de guardia.

Iglesia de Mármol. A unos pasos del castillo se encuentra esta iglesia cuya cúpula está inspirada en la de San Pedro, en el Vaticano. Puedes entrar y hasta subir a la cúpula, siempre y cuando no haya servicio religioso en ese momento.

La sirenita. Esta pequeña escultura de bronce se ha convertido en el símbolo de Copenhague, por hacer referencia al cuento del mismo nombre de Hans Christian Andersen, nacido en esa ciudad.

Kastellet. Fue una ciudadela fortificada que aún tiene uso militar.

Castillo de Rosenborg y Jardines del Rey. No dejes de entrar a este impresionante castillo cuyos interiores están muy bien cuidados. Fue construido por el rey Christian IV en el siglo XVII. Date tiempo para caminar por los jardines que están muy bien cuidados.

Palacio de Cristiansborg. Actualmente es sede del parlamento. No nos resultó interesante su interior, pero sí subir a la torre (es gratis, así que intenta llegar temprano para evitar largas filas).

Torre redonda. Es un observatorio astronómico al que se puede entrar y contemplar el centro antiguo de la ciudad.

 

Tívoli. Es uno de los parques de atracciones más antiguos. Además de juegos, cuenta con restaurantes y jardines en los que en ocasiones hay espectáculos. Nuestra recomendación es visitarlo en la tarde-noche, ya que la iluminación le agrega atractivo al lugar. Puedes pagar únicamente la entrada al parque y comprar boleto para alguna atracción específica si te apetece. 

Iglesia de San Salvador. Se encuentra en el distrito de Christianshavn y su torre espiral es uno de los mejores miradores de la ciudad.

 

Cristiania. Este lugar es una ciudad libre, esto es, no pertenece a Dinamarca ni a la Unión Europea. Aquí no te permiten tomar fotos, pues hay venta de marihuana. A nosotros nos pareció interesante, pero a decir verdad no nos sentimos cómodos y nos salimos rápidamente de ahí.

 

Un día en Malmö. Puedes hacer una visita de un día a esta ciudad sueca. Toma el tren en la Estación Central y llega a este encantador lugar que puedes recorrer a pie para ver sus jardines, plazas y admirar la Turning Torso, un rascacielos neofuturista.

 

Tip: Si estarás varios día en la ciudad y por lo tanto tendrás tiempo de entrar a los diferentes sitios incluyendo museos y lugares que requieran transporte público, te conviene adquirir la Copenhague Card. 

Moneda: Corona danesa (la mayoría de lugares acepta tarjetas de crédito, solo es necesario cambiar un poco de dinero en efectivo).

Mejor momento para visitarla: Verano, los días son largos y el clima es muy agradable (claro, hay más turistas que el resto del año).

Idioma: Danés (pero te entienden perfecto en inglés y otros idiomas, sus habitantes por lo general hablan  varios idiomas).